Teoría Y Práctica
Mario Benedetti
Sección: Poemas de Amor » Teoría Y Práctica
"Teoría Y Práctica"
Señoras y señores
hoy trataremos del imperialismo
tema difícil si los hay
y a veces engorroso de sitiar
en sólo media hora de pésimas noticias
en consecuencia intentaré abordarlo
tal como en un pasado alegre y misterioso
se solía abordar los bajeles piratas
quiero decir
de un modo irregular
digamos por ejemplo
que una campana suena a lo lejos mansa
y purifica el diálogo y se queda
como el sol en las copas de los árboles
a pesar del calor el horizonte
se pone su bufanda
y unos pájaros sueltos y agilísimos
la recorren
y no son golondrinas
nada de eso es el imperialismo
digamos por ejemplo
que una muchacha quiebra la mañana
con sus caderas móviles
sus ojos perentorios
sus labios de cosecha
su paso que no pasa
y el muchacho espera invencible y modesto
la incluye en su destino la estudia poro a poro
y así centineleándola
se atreve o no se atreve
tampoco eso es el imperialismo
digamos por ejemplo
que un niño escucha el mundo y decidiéndose
le echa su bocanada de candor
aprende cómo son sus pies y se los come
discute con el techo y lo convence
llora para variar y porque sabe
que a su alarido comparece el seno
con su promesa láctea y esa piel
que le gusta sentir junto a los párpados
y sabe que es feliz aunque no sepa
qué precio va a pagar o qué desprecio
tampoco eso es el imperialismo
digamos por ejemplo
que un viejo está aprendiendo el alfabeto
y clave en su memoria los diptongos
y las esdrújulas que son tan cómodas
porque llevan acento indiscutible
tiene rostro de cuáquero este viejo
pero el alma la tiene de resorte
y escribe llubia porque en su campito
nunca vio que lloviera con ve corta
tampoco eso es el imperialismo
digamos por ejemplo
que una máquina late en el delirio
dice ruidosamente su producto
y las manos lo ayudan lo enderezan
lo limpian lo acicalan y lo envasan
manos que se conocen hace años
y hace años se mojan y se secan
se dan la bienvenida y los adioses
se preguntan se llaman se responden
se apoyan en la máquina materna
que dice su producto y carraspea
y cuando las ve juntas veteranas
suelta dos o tres lágrimas de aceite
tampoco eso es el imperialismo
digamos por ejemplo
que en la serena noche conyugal la pareja
hizo un hijo porque le dio la gana
y le ha dado la gana porque sabe
que un hijo es el profeta cotidiano
irá anunciándolos de sol a sol
irá diciendo a todos que es un hijo
y se alimentará con insolente
apetito y probará la patria
como si fuera pan caliente y nuevo
tampoco eso es el imperialismo
digamos por ejemplo
que la frontera pierde sus aduanas
y hasta nos invadimos los unos a los otros
nos prestamos volcanes y arroyitos
y cobre y antropólogos y azúcar
y lana y proteínas y arcoiris
y alfabetizadores y durmientes
y poetas y prosistas y petróleo
y el contrabando queda para el viento
y para los amantes migratorios
tampoco eso es el imperialismo
digamos por ejemplo
que la lluvia y el sol nos pertenecen
también el sobrecielo y el subsuelo
las provincias de nuestro corazón
y el territorio de nuestro trabajo
somos iguales ante los iguales
en un mundo de pares y sin otros
una linda locura de los cuerdos
y cierta estratagema de justicia
vamos poniendo tildes a presagios
que se cumplieron o se están cumpliendo
en un comienzo fuimos sólo islas
ahora somos urgentes archipiélagos
tampoco eso es el imperialismo
y digamos por último
que tenemos la noche y nuestra casa
y un reloj que no cuenta hacia la muerte
la ciencia avanza tanto que ha logrado
aislar el virus de la xenofobia
y la patria es ahora un salado bautismo
que va de mar a mar
y los abismo siguen existiendo
aunque nadie se arroje a su silencio
siempre es duro vivir pero se vive
dentro de las esclusas de la vida
y una vez más afirmo
nada de esto es el imperialismo
confío no haber sido demasiado sectario
en el enfoque teórico del tema
señoras y señores
acaba de avisarme un compañero
que afuera nos esperan los señores gendarmes
tal vez para brindarnos alguna clase práctica
deseémonos coraje
y buena suerte
he dicho
muchas gracias
Autor: Mario BenedettiPublicado: viernes, 31 de julio de 2015
Palabras Relacionadas: poemas de amor gratis, versos de amor, poemas de amor con rima, poemas de amor mexicanos, frases de esperanza de amor, poemas de amor famosos para hombres, poemas de amor de pablo neruda, frases de esperanza de amor, poesia, poemas de amor y amistad, poemas de amor julio cortazar, poemas de amor intenso, poemas de amor nacos, poemas de amor en español, poemas de amor breves, poemas de amor gratis, poemas de amor mexicanos, poemas de amor modernos, frases de amor para mi novio, poemas de amor de octavio paz, poemas de amor, poemas de amor grandes, poesias de amor cortas, poemas de amor mas famosos, poesias, emily dickinson poemas, iglesia amistad cristiana, poemas del dia de la madre, poema dia de la madre, poesia dia de la madre, poesia, poemas para el día de la madre, poema para el dia de la madre, poesía para el día de la madre, libros de romance, el amor de mi vida, poetas argentinos, poemas argentinos, alicia collado, historias de amor, libros de romance juvenil, novelas romanticas para leer, edgar allan poe el cuervo, el cuervo edgar allan poe
Poemas de Amor:
I Hermosísima Cacica de los montes tropicales, la de la negra melena, la d
Autor: José Gautier BenítezComo Búster en el apartamento, con más miedo que Fredo en el padrino, como el
Autor: Joaquin SabinaFatigada del baile, encendido el color, breve el aliento, apoyada en mi brazo,
Autor: Gustavo Adolfo BécquerTu cuerpo está a mi lado fácil, dulce, callado. Tu cabeza en mi pecho se arrep
Autor: Jaime SabinesMe doy cuenta de que me faltas y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
Autor: Jaime SabinesPoemas de Amistad:
A Enrique Fernández Ledezma. De tu magnífico traje recogeré la basquiña cua
Autor: Ramón López VelardeHabía oído hablar de las sorprendentes irisaciones de la aurora sobre el mar Jó
Autor: Aurora LuqueEstás alicaído, estás dudando, no te alcanzan las pruebas ni las preces, cada
Autor: Mario BenedettiDonde habite el olvido, En los vastos jardines sin aurora; Donde yo sólo sea
Autor: Luis Cernuda BidouEste noble poeta, que ha escuchado los ecos de la tarde y los violines del oto
Autor: Antonio Machado