-->

poema-de-amor.comApunte Para Una Oda

Federico García Lorca

Sección: Poemas de Amor » Apunte Para Una Oda

"Apunte Para Una Oda"


Desnuda soledad sin gesto ni palabra,

transparente en el huerto y untuosa por el monte;

soledad silenciosa sin olor ni veleta

que pesa en los remansos, siempre dormida y sola.

Soledad de lo alto, toda frente y luceros,

como una gran cabeza cortada y palidísima;

redonda soledad que nos deja en las manos

unos lirios suaves de pensativa escarcha.

En la curva del río te esperé largas horas,

limpio ya de arabescos y de ritmos fugaces.

Tu jardín de violetas nacía sobre el viento

y allí temblabas sola, queriéndote a ti misma.

Yo


te he visto cortar el limón de la tarde

para teñir tus manos dormidas de amarillo,

y en momentos de dulce música de mi vida

te he visto en los rincones enlutada y pequeña,

pero lejana siempre, vieja y recién nacida.

Inmensa giraluna de fósforo y de plata,

pero lejana siempre, tendida, inaccesible

a la flauta que anhela clavar tu carne oscura.

Mi alma como una yedra de luz verde y escarcha

por el muro del día sube lenta a buscarte;

caracoles de plata las estrellas me envuelven,

pero nunca mis dedos hallarán tu perfume. (....)

Autor: Federico García Lorca

Publicado: domingo, 20 de septiembre de 2015

Poemas de Amor:

Demores de Amores

Donde no puedas amar, no te demores. No te detengas por falsos amores. Nunca p

Autor: Ana Carolina Escalera
Chau número tres

Te dejo con tu vida tu trabajo tu gente con tus puestas de sol y tus amanece

Autor: Mario Benedetti
La culpa es de uno

Quiza fue una hecatombe de esperanzas un derrumbe de algun modo previsto ah pe

Autor: Mario Benedetti
Cuando los sueños se vuelven realidad

Tantos años, demasiados esperé y soñé con un mágico encuentro entonces llegó

Autor: Leonardo Rodríguez Borges
Rima X: Los invisibles átomos del aire

Los invisibles átomos del aire en derredor palpitan y se inflaman; el cielo se

Autor: Gustavo Adolfo Bécquer

Poemas de Amistad:

El cómplice

Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos. Me tienden la copa y yo debo

Autor: Jorge Luis Borges
El copo

Tíñese el mar de azul y de escarlata; el sol alumbra su cristal sereno, y circ

Autor: Salvador Rueda
Tan sólo sonreíase...

Tan sólo sonreíase cuando yo la miraba. No me miraba nunca, sólo yo la miraba

Autor: Ricardo Peña
Vaya uno a saber

Amiga la calle del sol tempranero se transforma de pronto en atajo bordeado d

Autor: Mario Benedetti
Kolymbosai o las nadadoras

Termas desmoronadas cerca del mar. La huella anaranjada y mineral de aguas mil

Autor: Aurora Luque